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Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como El Cid Campeador, es sin duda alguna uno de los personajes más emblemáticos de la historia de España. Su destreza en el campo de batalla, su lealtad a la corona y su importante papel en la Reconquista lo convirtieron en una figura legendaria que ha perdurado a lo largo de los siglos.
Dada nuestra admiración por esta figura histórica de España te vamos a contar en esta entrada nuestra aventura a tierras burguesas para descubrir de cerca su legado.
El Cid Campeador, cuyo nombre real era Rodrigo Díaz de Vivar, es una figura legendaria que ha dejado una profunda huella en la historia de España. Su nacimiento, ocurrido en el año 1043 en Burgos, marca el inicio de una vida marcada por la valentía, el honor y la lealtad.
Creció en un ambiente noble, donde desde joven demostró habilidades excepcionales en el arte de la guerra y la estrategia militar. Destacó por su lealtad tanto al rey Alfonso VI de Castilla como a su propio código de honor y su destreza en el campo de batalla que le valió el título de «Campeador».
Su legado perdura en la literatura, el arte y la cultura española, siendo el protagonista de obras como el «Cantar del Mío Cid», que exaltan sus gestas y proezas.
Aunque El Cid Campeador nació en la localidad de Vivar del Cid (de la que te hablamos en otro apartado), en la ciudad de Burgos podrás visitar una gran cantidad de lugares relacionados directa e indirectamente con el legado de El Campeador:
Situada en la Plaza del Mio Cid se encuentra la estatua ecuestre de Rodrigo Díaz de Vivar, una de las imágenes más representativas de la ciudad. Fue inaugurada en Julio de 1955 y es obra del escultor Juan Cristóbal González Quesada.
No muy lejos del Puente de San Pablo se encuentra un monolito en homenaje al lugar donde El Cid pasó la primera noche tras el destierro. Estos hechos vienen contados en el Cantar de Mío Cid.
Junto a la Plaza de Mío Cid encontramos este puente con varias esculturas de personajes históricos que tuvieron relación con el Cid Campeador, como su esposa Doña Jimena, su hijo Diego Rodríguez o el obispo de Valencia Don Jerónimo de Perigord.
En esta localización tuvo lugar la «Jura de Santa Gadea», donde según la leyenda el Rey Alfonso VI prestó su juramento a El Cid de que no había tenido nada que ver en la muerte de su hermano Sancho II.
Contrario a lo que mucha gente cree, esta jura no tuvo lugar en la iglesia (que no es la misma que existía entonces) sino en este mismo lugar. Podrás observar en una de las paredes del exterior una placa junto a un cerrojo que representa el acontecimiento.
En la fachada del Arco de Santa María podremos observar a algunos personajes ilustres de la ciudad entre los que se encuentra El Cid. Es en la visita al interior, más en concreto a la Sala de Poridad, donde podremos encontrar varios objetos relacionados con El Cid, como un cuadro en el que aparece junto a su mujer Jimena, una réplica de su espada Tizona y hasta un hueso del radio del brazo izquierdo con certificado de autenticidad que perteneció a El Campeador.
En este lugar es donde se dice que El Cid tuvo su residencia y aquí encontraremos un pedestal con tres monolitos y los escudos de Burgos, el blasón del Cid con una leyenda conmemorativa y el escudo de San Pedro de Cardeña.
Uno de los principales atractivos de Burgos es su impresionante catedral gótica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construida en el siglo XIII, esta catedral es un ejemplo destacado de la arquitectura gótica en España.
Aunque en esta ocasión nuestra visita se va a centrar en su relación con la figura de El Cid, no pases por alto la visita a sus capilla y su magnífico claustro.
Desde el 21 de Julio de 1921 parte de los restos de El Cid descansan junto a su esposa en el interior de la catedral. Y decimos parte porque desde el expolio de su sepulcro en 1808 por las tropas napoleónicas, se dice que sus restos andan dispersos por otros puntos de Europa.
También en el interior de la catedral podremos encontrar el cofre con el que supuestamente El Cid engañó a dos judíos haciéndoles creer que estaba lleno de joyas cuando en realidad estaba lleno de arena.
Y para el final de nuestra aventura en la ciudad hemos dejado la visita al Museo de Burgos, donde entre otras joyas arqueológicas destaca la espada de El Cid: Tizona.
Cabe destacar que no se sabe a ciencia cierta ni se puede asegurar que esta sea exactamente la espada de El Campeador o incluso que éste tuviese una espada con ese nombre, ya que la primera mención a la espada de El Cid la encontramos en el Cantar de Mío Cid. Aún así consideramos la visita al Museo de Burgos imprescindible por su gran colección de objetos del periodo antiguo y medieval.
Vivar del Cid es la localidad donde, según El Cantar de Mio Cid, nació Rodrigo Díaz de Vivar en el año 1043 y también desde donde comenzó con lágrimas en los ojos su destierro.
Todo aquí está relacionado con el noble castellano, desde calles hasta monumentos. Así que toma nota de lo que no debes perderte:
La localidad de Vivar del Cid se encuentra a escasos 10 kilómetros de la ciudad de Burgos.
Si al igual que nosotros viajas en transporte público, la mejor opción es el autobús de la compañía ALSA que parte desde la estación de autobuses y que cuenta con varias salidas diarias.
Puedes consultar horarios y comprar los billetes (cosa que te recomiendo) en la página web oficial de ALSA.
A pesar de que nuestra aventura en Burgos ha estado pensada en descubrir el legado de El Cid, no se nos ocurriría pasar por alto una visita a fondo de la ciudad. Consideramos que es un destino imprescindible para aquellos amantes de la historia, la arquitectura y la cultura.
De entre todos los atractivos que encontrarás en la ciudad nos gustaría destacar los más importantes:
Si viajas en transporte público debes saber que Burgos tiene conexión con numerosos puntos de España a través de la red ferroviaria y también a través del servicio por carretera en autobús.
Aunque nosotros siempre que tenemos oportunidad preferimos viajar en tren, en esta ocasión tenemos que inclinar la balanza hacia el servicio de autobús. ¿Por qué? Pues porque la estación de autobuses se encuentra situada en el mismo centro de la ciudad y la estación de trenes, Rosa Manzano, se encuentra a unos 6 kilómetros en las afueras de la ciudad y el transporte de conexión con el centro no es todo lo frecuente que debería.
A pesar de que mucha gente opina que los principales atractivos de la ciudad puedan visitarse en un solo día, nosotros te recomendamos que al menos te quedes una noche en la ciudad. Créenos que ya solo con el Museo de la Evolución Humana y la Catedral necesitarás largas horas y si hay algo que no te puedes perder en la ciudad, a parte de caminar por sus bonitas calles y ver sus monumentos, es realizar una ruta gastronómica por algunos de sus bares y restaurantes.
Nosotros nos hospedamos en el apartamento Eleven Rooms y la verdad que nuestra estancia no pudo ser mejor. Están situados muy cerca de la Catedral de Burgos y cuenta con vistas a la ciudad.
Y hasta aquí llega nuestro viaje de exploración siguiendo los pasos de El Cid Campeador en Burgos. ¿Conocías a este histórico personaje de la historia de España? No dudes en dejarnos tu opinión en los comentarios.
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