Essaouira, antiguamente conocida como Mogador, es una pintoresca ciudad costera situada en la costa atlántica de Marruecos. Con una rica historia que se remonta a siglos atrás, Essaouira ha sido testigo de diversas culturas y civilizaciones que han dejado su huella en su arquitectura y tradiciones.
Su medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus estrechas calles empedradas, casas encaladas y coloridas puertas de madera y todo su rico patrimonio en general te transportará a tiempos pasados.
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Breve historia de Essaouira
En la Edad Antígua los fenicios exploraban estas costas en busca de un tipo de molusco gasterópodo del cual obtenían la púrpura tan apreciada por los romanos.
Mas tarde, allá por el siglo XVI, los portugueses se instalaron aquí y construyeron algunas fortificaciones, entre ellas el castillo que posteriormente sufriría varias transformaciones. La ciudad pasa a llamarse Mogador en honor al santo Sidi Mogdoul enterrado en el sur de la ciudad durante la Edad Media.
En el siglo XVIII el rey Mohammed III vió en Essaouira la via de salida de exportación al mar de Marrakech. Para ello contrató a varios ingenieros, entre ellos el ingeniero francés Theódor Cornut, para diseñar los planos de la ciudad y reconstruirla desde el principio, así como rodear la ciudad de murallas. La ciudad pasó a llamarse Essaouira, traducido como la bien diseñada, y sirvió como puerto principal de Marruecos.
Ya en el siglo XX, olvidada en el tiempo, Essaouira es redescubierta por los hippies y destino de moda para estrellas de la época como Cat Stevens o Jimmy Hendrix.
Como llegar a Essaouira desde Marrakech
Como siempre, la opción más sencilla es contratar un tour*. Esto está muy bien cuando lo haces con tiempo o cuando quieres llegar del punto A al punto B sin ningún tipo de preocupación. Si es tu caso te dejo este enlace donde podrás contratarlo.
* Has de saber que si contratas un tour, pararás en las típicas fábricas de aceite de argan o alfombras para venderte algo. Si, como a mi, te aburren este tipo de «sacadineros» pasa directamente a irte por tu cuenta como te explico más abajo.
Si te gusta ir a tu aire y viajar por tu cuenta deberás dirigirte a la estación de autobuses de Marrakech situada en la plaza el Mourabiten A Bab Doukkala. Desde allí operan varias compañías hacia Essaouira, siendo dos de las más conocidas CTM y Supratour.
Lo primero que te vas a encontrar al entrar a la estación de autobuses es una avalancha de gente que te preguntará donde vas o gritando destinos. Obviamente lo primero que haces es desconfiar de alguien que te intenta vender un billete fuera de ventanilla, como en mi caso, y luego tratas de llegar a ventanilla para comprarlo (vete a saber cual és la correcta). Bien, no te vuelvas loco como yo. Cuando te pregunten que donde vas simplemente diles tu destino y te llevarán al bus correcto y allí puedes sacar el ticket. Ni es más caro ni más barato. Es la manera correcta y sin quebraderos de cabeza de hacerlo. Te lo digo porque en mi segunda visita lo hice así y fue mucho mas sencillo.
Essaouira está a unos 190 kms de Marrakech. El trayecto dura alrededor de 3 horas y su precio ronda los 80Dhs por trayecto.
Mi visita a Essaouira
En sus pintorescos puertos, con ese azul intenso allá donde mires, se pueden comprar toda clase de pescados y mariscos. Si caminas alrededor del puerto observarás como llega mucha mercancía directa para los restaurantes, así como marineros reparando las redes que más tarde usarán nuevamente para la captura. Desde aquí podras visitar la fortaleza o skala del puerto, imagen típica con gaviotas sobrevolando que habrás visto de Essaouira.
Recordad que Essaouira encarnó en el mundo del celuloide a la ciudad esclavista de Astapor, donde Daenerys consigue su ejército de Inmaculados. Aquí podrás ver imágenes.
Uno de los lugares más turísticos es la llamada Plaza Moulay Hassan, situada entre el puerto y la medina. Pequeños hoteles, cafés, restaurantes… Aquí encontrarás unas pequeñas casetas de madera cuya oferta gastronómica es el pescado y el marisco. No encontrarás en otro lugar una mercancía tan fresca y a un precio tan asequible. Se paga al peso y te lo cocinan allí mismo. No te vayas de aquí sin probarlo.
El clima templado y agradable invita al paseo, a descubrir el legado de su antigua historia. Es así como te adentras en la medina y no puedes sino pararte en seco a observar cada detalle de sus calles. Aquí el tiempo se detiene, en una tranquilidad y silencio infinito.
Poco a poco sigo caminando entre callejones hasta que llegas a zonas más transitadas y con numerosas tiendas. En Essaouira se encuentran los mejores artesanos de marquetería de todo Marruecos.
Me encanta observar el trabajo de estos artesanos, cómo traspasan sus conocimientos de generación en generación. No soy de comprar nada en mis viajes, pero si me gusta sentarme junto a esta gente y entablar conversación con ellos. Obviamente no viven del aire, así que prefiero pagar por esos conocimientos mientras tomo un té o bien darle una propina en agradecimiento por su tiempo.
Sigo caminando y un bullicio de gente hablando acompañado de un fuerte olor a especias, verduras y carnes llega hasta mí. Es entonces cuando entro en el mercado de Souk el Jdid y se produce un viaje en el tiempo. El silencio de algunos callejones de la medina pasa a convertirse en un mercado atestado de gente, de tiendas agolpadas entre ellas, carretas llenas de mercancias… ¡Fascinante!
Y como punto final dejo para recorrer tranquilamente la judería y como no las maravillosas playas de este lugar mágico en la costa de Marruecos





