La Favela Santa Marta, ubicada en el corazón de Río de Janeiro, Brasil, es un emblemático ejemplo de las dinámicas urbanas que caracterizan a muchas comunidades marginales en la ciudad. Esta favela, fundada en la década de 1970, se ha convertido no solo en un símbolo de la lucha por el reconocimiento de los derechos de los moradores, sino también en un espacio de manifestación cultural y social.
En nuestra visita a Río de Janeiro decidimos visitar algunas de sus favelas, como la de Santa Marta, y aquí te contamos todo lo que debes saber sobre esta favela y nuestra experiencia.
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Información sobre Santa Marta
Santa Marta se asienta en una colina con vistas al barrio de Botafogo y está compuesta por una serie de estrechas calles y escaleras que conectan sus distintos niveles. La población de la favela se estima en alrededor de 7,000 habitantes, quienes enfrentan desafíos significativos relacionados con la pobreza y la falta de servicios básicos. A pesar de estas dificultades, Santa Marta ha desarrollado una identidad fuerte, sustentada en la solidaridad entre sus residentes y la búsqueda de oportunidades de superación personal y colectiva.
A lo largo de los años, la Favela Santa Marta ha implementado diversas iniciativas económicas y sociales. La instalación de programas comunitarios ha permitido el acceso a educación y capacitación laboral, fomentando el empoderamiento de los jóvenes y la promoción del emprendimiento local. Asimismo, la asociación con organizaciones no gubernamentales y proyectos de turismo comunitario ha ayudado a mejorar la imagen de la favela y atraer visitantes interesados en conocer su realidad, así como en contribuir a su desarrollo.
A pesar de los avances, Santa Marta continúa enfrentando importantes retos. La violencia y el narcotráfico han sido problemas persistentes que afectan la vida diaria de sus habitantes. Las políticas de seguridad implementadas por el gobierno han tenido efectos mixtos, generando a menudo tensiones entre las fuerzas del orden y la comunidad. Esto resalta la necesidad de un enfoque más integral que contemple no solo la seguridad, sino también el bienestar social y el desarrollo económico sostenible.
Culturalmente, Santa Marta se destaca por su rica herencia artística. La música, el baile y el arte urbano son elementos fundamentales de la identidad de la comunidad. A través de festivales, exhibiciones y talleres, los habitantes de la favela han logrado visibilizar su cultura y crear un sentido de pertenencia que desafía los estigmas asociados a vivir en una favela.
Visitar Santa Marta con tour o por cuenta propia
Una de las primeras cosas que hay que tener en cuenta es que hay favelas que han sido pacificadas y otras que no. Santa Marta fue la primera favela en beneficiarse de un programa de seguridad y pacificación implementado por el gobierno que ayudó a disminuir las acciones violentas. Esta pacificación atrajo mucho turismo durante algunos años hasta que en 2018 regresaron algunos conflictos relacionados con drogas y armas y las autoridades obligaron a reducir el número de visitas a la favela.
Nosotros siempre tratamos de evitar a toda costa las visitas guiadas, ya que nos gusta ir a nuestro aire y sin prisas, pero después de haber visitado Santa Marta a finales de 2024 tenemos que decirte que no lo hagas por libre y realices la visita con guía. Hay determinados puntos donde no te van a dejar pasar y te vas a meter en serios problemas como no sigas una serie de indicaciones que el guía te irá recordando en cada parada.
Como probablemente te ocurra igual que a nosotros y no desees ir en los típicos tours repletos de turistas y perdiendo el tiempo en paradas para hacer compras estúpidas, te vamos a recomendar a nuestro amigo Thiago.
Thiago es guía local de Santa Marta, nació y creció aquí y conoce mejor que nadie esta favela y a su maravillosa gente. Es fundador del Tour Favela Santa Marta, donde además de ofrecer una visita brindando una visión verdadera y enriquecedora, se encarga de promover su cultura y aportar beneficios directos a sus habitantes. Ha recibido numerosos premios por su maravillosa labor en la comunidad y por su compromiso con el turismo en la favela por más de 16 años.
Nuestra visita a la favela
Después de hablar con nuestro guía Thiago a través de Whatsapp, quedamos en el punto de encuentro en la gasolinera Shell situada en Rua Sao Clemente. Para llegar hasta aquí desde el hotel lo mejor es utilizar el servicio de Uber que funciona a la perfección en Río de Janeiro.
Thiago es muy puntual y tras unas indicaciones al grupo (solo somos 4 personas) y consejos para la visita comenzamos a caminar hacia la favela y su teleférico que nos llevará hasta el punto más alto de esta.
Tras varias paradas se llega al punto más alto desde donde comienza la visita. Desde aquí las vistas son increíbles y también nos sirve para contrastar la diferencia urbanística entre favela y el barrio más cercano como es el de botafogo.
Desde este punto comenzamos a caminar no sin antes recibir instrucciones de nuestro guía sobre las fotos: solo se pueden tomar en los puntos que él indique y siempre deben ser hacia adelante y no en otra dirección. Tampoco se pueden tomar hacia el interior de las casas. Esta regla es por precaución y para evitar malentendidos.
En la marcha nuestro guía nos explica con todo detalle como es la vida en la favela y la gran discriminación social a la que son sometidos todas las personas que viven aquí. No existe un sistema de agua corriente y tampoco servicios de limpieza o recogidas de basura, algo palpable a simple vista.
Seguimos caminando y hacemos un alto para visitar el interior de una casa y hablar con las personas que viven en ella. Nos reciben con una gran sonrisa mientras nos sirven cachaça (una bebida alcohólica típica de Brasil) y comenzamos a entablar conversación con ellos. Uno de los miembros de la familia nos cuenta que «uno de los mayores errores es creer que todas las personas que viven en las favelas tienen una relación directa con armas y el tráfico de drogas o que son peligrosas por el simple hecho de vivir aquí». Y respecto a esto tenemos que darles la razón, ya que a menudo las personas que viven aquí sufren una gran discriminación por parte del resto de la población.
Finalizada la visita y despidiéndonos de esta maravillosa familia comenzamos a continuar con el tour hacia uno de los puntos más conocidos de la favela. Por el camino serpenteamos callejuelas muy estrechas y bifurcaciones que de no ser por el guía no sabríamos cual sería el camino correcto a seguir.
Tras un rato de caminata descendente y explicaciones de nuestro guía llegamos a la plaza de Michael Jackson, que recibe ese nombre porque fue en esta favela donde el rey del pop grabó el videoclip de su éxito «They don’t care about us».
En este punto encontrarás algunas tiendas con souvenirs relacionados con la grabación del videoclip, murales y una estatua del rey del pop junto a un mirador de la favela.
Aquí conocemos a una agradable mujer que regenta una tienda de souvenirs y nos cuenta muchas anécdotas de la visita de Michael Jackson. Ella aparece en el video (como nos muestra orgullosa en su televisión y en fotografías) y nos cuenta que una casa cercana (que perteneció a un narcotraficante) fue utilizada por Michael Jackson como camerino.
Nos despedimos de ella habiendo comprado algunas cosas como recuerdo y seguimos la marcha que, entre nuevos pasajes estrechos, graffitis y escaleras pintadas de llamativos colores, nos lleva hasta el final de nuestra visita en la bonita Plaza do Cantao.
Impresiones tras nuestra visita
Una vez finalizada nuestra visita a la favela de Santa Marta tenemos que decir que es una actividad en la que hemos podido conocer de primera mano como es realmente la vida y la situación de una favela (pacificada en este caso). Nos hemos sentido muy seguros en todo momento y la gente que vive allí nos ha recibido y tratado muy cortésmente.
Lejos de todo esto, no queremos romantizar este tipo de actividades y debes saber que en esta visita vas a ver «algunas cosas» que si bien no supondrán un peligro para ti como visitante, te harán ser consciente de la realidad y del lugar donde te encuentras. A día de hoy (diciembre de 2024) no recomendamos ir sin guía porque en determinados puntos hay «controles» que no vas a pasar sin guía y si te pierdes y entras en estos puntos te van a «invitar» que te marches de allí.




Ojalá hubiésemos leído antes esta entrada. Nos confiamos leyendo algunos blogs antiguos que hablaban de la visita por libre a esta favela como algo fácil y sin problema y no es así. No se como sería hace algunos años, pero a fecha febrero de 2025 hay gente armada por las calles de esa favela y puntos de venta de drogas. Como no vayas con guía, como fue nuestro caso, te preguntan que haces allí y te obligan a dar media vuelta. Tuvimos la suerte que había un guía con un grupo de 3 personas y nos dijo que nos quedáramos con él, porque después de ver lo que vimos estábamos muy asustados y teníamos miedo de tomar una calle que no debiéramos.
La gente de la favela es muy amable y te ayudan, pero hay que tener en cuenta lo que he comentado.
Muy de acuerdo en lo que dices Jorge. Nosotros pasamos por determinados puntos y vimos cosas que de ir solos no habríamos sabido como reaccionar. Como bien dices, la gente de la favela es maravillosa y la experiencia es muy agradable, pero siempre mejor con un guía que viva y trabaje en esa favela.
Tenemos reservada este actividad para el mes que viene a través de Get Your Guide y buscando información hemos llegado a entrada de tu blog.
¿Visitaste también la de favela de Rocinha? Vamos a estar varios días en Río y estábamos pensando en incluirla también.