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Un buen viajero no tiene planes fijos ni la intención de llegar.

                                                        Lao Tse

Quiero comenzar esta entrada en mi blog haciendo uso de esa bonita frase viajera de Lao Tse, pues fue lo que exactamente ocurrió en mi aventura por Mongolia , un país que rompió todo esquema de viaje que tuviera pensado y que hizo que tomase la decisión de alargar mi estancia en el país para indagar profundamente en la vida de los mongoles de la estepa. 

A menudo me preguntan que me hizo tomar aquella decisión. Mongolia es un país en el que no hay nada, al menos para el viajero casual. Ni restaurantes con vistas al mar, ni miradores en rascacielos, ni canales por los que pasear en góndola, ni museos mundialmente conocidos… 

Como viajero me gusta evitar todo lo anteriormente citado por la sencilla razón de que para mí viajar significa descubrir nuevas experiencias y sobre todo aprender. Aprender de culturas milenarias y tradiciones ancestrales que aún hoy, en pleno siglo XXI, se siguen cumpliendo. 

Por ello me gustaría que me acompañaras en este viaje entre nómadas mongoles, los herederos de Gengis Kan.

NÓMADAS MONGOLES


Se puede decir que de los 2,8 millones de habitantes de Mongolia, la tasa de nómadas o seminómadas alcanza el 80%. Nómadas que viven en la estepa de forma autosuficiente y bajo unas condiciones climáticas muchas veces extremas, teniendo que soportar temperaturas de -40º en invierno o los 35ºC en verano.

La mayor parte de la población es de etnia Khalkha, los cuales se consideran descendientes de Gengis Kan, pero existen un total de 18 etnias dispersas por todo el país como los Kazajos, los Dorvod, los Bayatos, los Buriatos… entre otros. 

Durante mi aventura pude convivir con numerosas familias, siendo éstas siempre pertenecientes a los Khalkha o los Kazaj, por lo que el desarrollo de esta entrada siempre irá en referencia a sus costumbres y legado.

KHALKA

El dialecto Khalka es la lengua principal de Mongolia. Tradicionalmente eran pastores nómadas divididos en numerosos clanes. 

Hasta la introducción del budismo en Mongolia, siglo XVII, eran chamanistas.

Aunque también están presentes en otras regiones de Asia Central, la etnia Khalkha es la más numerosa en Mongolia.

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Familia Khalkha
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Mi amigo y conductor Nymaa

KAZAJOS

Aunque mayoritariamente habitan en Kazajistán, aún queda una pequeña parte de Kazajos en Mongolia. Étnicamente, son una mezcla entre primitivos turcos y tribus mongolas.

Mayormente son de religión musulmana y su fiesta más importante es el Nauriz, celebrada el 21 de Marzo, y equivale a Año Nuevo.

Son buenos artesanos que utilizan cuero, madera, huesos y hierro.

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Familia Kazaja

LA VIDA EN LA YURTA


 

Desde la Edad Antigua distintos pueblos han utilizado este tipo de vivienda. La Yurta o Ger es imprescindible para la vida nómada por ser óptima para soportar los intensos cambios climáticos y por su facilidad para ser montada y desmontada para su transporte. 

Las condiciones de vida en la estepa no son fáciles, por ello la Yurta está perfectamente adaptada a las necesidades de una vida nómada. Son amplias, robustas, equipadas con una chimenea metálica en su interior y están cubiertas de gruesas capas de pieles. Las camas carecen de colchón y están compuestas por alfombras unas encimas de otras.

Entre el escaso mobiliario que dispone siempre encontraremos un pequeño santuario budista y en algunos casos, cada vez más a menudo, una pequeña placa solar que les proporciona energía para un pequeño televisor y la carga de teléfonos móviles.

Siempre se orientan hacia el sur y para ahuyentar a los malos espíritus las puertas se pintan de colores.

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Ger o Yurta Mongol
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Interior de un Ger
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Paneles solares
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Cocina

EL CABALLO MONGOL


 

Con una población aproximada de 3 millones de caballos, para los mongoles representa mucho más que un animal de transporte.

Son pequeños, fibrosos y muy resistentes. De complexión robusta, tienen una alzada entre 1.20 y 1.45 y pueden galopar sin descanso durante más de 10km. A pesar de los fríos inviernos de la estepa están acostumbrados a sobrevivir inviernos de -40ºC. Durante estos meses de frío los caballos mongoles pierden el 30% de su peso corporal, lo que les obliga a sobrealimentarse durante el resto de estaciones con el fin de almacenar reservas suficientes para la supervivencia.

Hay vestigios de que el caballo mongol ya existía en las estepas de Asia Central unos 2000 A.C.

En los meses de Julio se celebra el festival de Naadam, donde acuden los mejores caballos del país. Así que si tu viaje coincide con esa fecha no dudes en disfrutar de este gran festival en su capital, Ulan Bator.

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Caballo salvaje Takhi

GASTRONOMÍA NÓMADA


Los platos más comunes entre las familias nómadas están hechos a base de carne y productos lácteos, aunque también podrás encontrar otros como arroz o tallarines (elaborados artesanalmente por ellos).

 

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tallarines artesanales

Las comidas tienen una gran cantidad de grasas y aceites, por lo que pueden resultar algo pesadas en la digestión.

También elaboran empanadas artesanales, Kuushuur, junto a unos panecillos a modo de snacks.

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Panecillos artesanales
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Nómadas elaborando Kuushuur

También encontrarás quesos o manteca de Yak y todas las familias te ofrecerán Airag, leche de yegua fermentada. Su sabor es ácido, salado y poco agradable. 

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Yak en la estepa

EL CAMELLO SALVAJE DEL GOBI


El Gobi, uno de los mayores desiertos del mundo, es un desierto árido que ocupa 1/3 de la superficie de Mongolia. Las lluvias son muy escasas y las temperaturas pueden llegar en invierno hasta -40º y superar los 50º en verano.

En estas tierras el camello sigue siendo el animal más valioso para los nómadas. Gracias a su gran capacidad de adaptación, el camello salvaje ha logrado sobrevivir a unas condiciones tan extremas como las del Gobi. 

En Mongolia solamente sobreviven entre 350 y 450 ejemplares, por lo que desde el año 2002 el camello salvaje es considerada una especie en peligro crítico de extinción.

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Camello mongol

BATBAYAR, LA SONRISA DE LA PRINCESA


Si hay algo que disfruté mucho durante mi convivencia con las familias mongolas fue la presencia de los niños. Aquí en la estepa, el entorno desarrolla habilidades totalmente desaparecidas en el primer mundo, los niños de diez años o menos saben cortar leña, encender hogueras y guiar rebaños. Es totalmente común ver como los pequeños de la casa ayudan en las tareas cotidianas del hogar.

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Niño mongol recogiendo estiércol

Pero de entre todos los niños y niñas de Mongolia con los que compartí momentos inolvidables jamás olvidaré a Batbayar.

Si tuviese que definir el sentimiento de la alegría con un nombre sin duda sería el suyo. De hecho, Batbayar es un nombre de origen mongol cuyo significado es «Gran alegría». Y no podría estar más de acuerdo con ello.

Durante mi estancia con su familia, la pequeña no me dejó tranquilo ni un momento. Cada mañana venía a despertarme para el desayuno y con el último sorbo de mi taza de té ya estaba llamando mi atención para salir a jugar.

Las familias mongolas mandan a sus hijos a estudiar a la capital y solo regresan en los fines de semana para estar con la familia. Todas las familias con las que estuve me decían lo mismo : Quiero que mis hijos estudien, la vida en la estepa es una vida muy dura.

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Jugando con Batbayar
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Batbayar

CURIOSIDADES, ANÉCDOTAS Y DATOS ÚTILES DE MI VIAJE A MONGOLIA


Son muchas las experiencias inolvidables vividas en mongolia y las miles de curiosidades y anécdotas que guardo sobre ese maravilloso viaje, así que me gustaría contarte algunas para que tus ganas de preparar un viaje a tierra nómada vaya en aumento:

  • Gers turísticos VS gers tradicionales nómadas. Si decides vivir una experiencia nómada y te decantas por la experiencia nómada real, osea evitar los gers acomodados para turistas, debes saber que no existen las comodidades de ningún tipo. No hay duchas y el baño SIEMPRE estará alejado de las yurtas. No hay colchones, sino varias capas de alfombras o mantas apiladas. 
  • Paseos a caballo. Otra de las cosas que me maravilló de Mongolia es el contacto total y real con la naturaleza. Si alguna familia de las que visitas tienen caballos, cosa más que probable, te preguntarán si quieres montarlo. Olvídate de toda experiencia anterior que hayas vivido de paseo en caballo acompañado. Simplemente te traerán el caballo y te dirán que te vayas a dar una vuelta por la estepa tú solo. ¡FASCINANTE!
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Tomando un descanso en la estepa
  •  Los nómadas son personas muy nobles y de sonrisa fácil. Si te ofrecen cualquier bebida o alimento nunca lo rechaces pues para ellos resulta una ofensa. Si eres de estómago delicado y te ofrecen leche de yegua o de Yak, la cual resulta muy pesada, la mejor forma de rechazarla es tratar de explicarles que eres alérgico a la lactosa. Quedarás bien y ellos no se sentirán ofendidos.
  • En todas las familias que visites siempre encontrarás niños. No estaría de más que en tu llegada previa a Ulan Bator comprases algunos cuadernos para colorear y lápices o alguna prenda de abrigo. NUNCA compres chucherías pues no están acostumbrados y sufrirán dolor de estómago tras comerlas.
  • Nunca te tomes fotos con animales para turistas. En mi visita a la gran estatua ecuestre de Gengis Kan, mi conductor me preguntó si conocía la cetrería y si me gustaría fotografiarme con águila. El águila es mi animal preferido del cielo, por lo que pensé que viviría la típica experiencia que te ponen un guante y sujetando un trozo de carne el animal se posaría sobre ti. Idiota de mi al pensar que sería así, ya que lo pagué fue que posaran obligadamente a un águila atada sobre mi brazo. Mi cabreo fue monumental y siempre recordaré aquel momento como lección futura.
  • Olvídate del transporte cómodo. Como ya conté en una entrada anterior, en tu viaje por la estepa no encontrarás carreteras asfaltadas. Mayormente serán caminos ondulantes y llenos de baches. Siempre se hacen en las famosas furgonetas rusas UAZ-452, conocido como el «tractor soviético» por ser un vehículo todoterreno robusto, pequeño y con gran capacidad de carga.
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UAZ-452
  • Comidas pesadas. Soy una persona a la que le encanta probar la comida local y tengo la suerte de que jamás he sufrido ningún percance. La comida en Mongolia no requiere mayor atención salvo que es más grasienta de lo habitual. Mucho cuidado con la leche de Yak pues es de digestión muy pesada. Acuérdate de llevar tu medicación si sufres de molestias estomacales tras comer cierto tipo de alimentos.
  •  Heces como combustible. En un país tan extenso como Mongolia y con la escasez de árboles que padece no te asustes cuando veas que utilizan el excremento seco de Yak o vacas como combustible para cocinar o calentarse. Tranquilo que no huele a nada.
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Heces de Yak como combustible
  • Juego Saghai. Existe un juego de mesa al que juegan muchos mongoles. Las piezas son básicamente vertebras de animales y se lanzan como dados. Según de la forma que caiga la vertebra significa un animal:  caballo, camello, oveja o cabra.
  • Naturaleza salvaje. Mongolia es un país salvaje, donde podrás observar numerosos animales salvajes como ciervos, caballos, marmotas, águilas y con algo de suerte el lobo.
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Halcón mongol
  • Controles si entras en el Transmongoliano. Si al igual que yo entras en el país por medio del tren recuerda que revisarán tu compartimento completamente. Muchas veces revisarán tus pertenencias, así que ni se te ocurra tratar de meter nada «raro» al país. Los guardias te ofrecerán la posibilidad de cambiar dinero, pero mi consejo es que rechaces su oferta y lo cambies en la capital a un mejor precio para tí.
  • Hospitalidad mongola. Los mongoles son muy hospitalarios y siempre, o casi siempre, aceptarán tu petición de pernoctar con ellos por un precio muy bajo. Sé honesto y no escatimes en elogios y respeto a unas personas que te ofrecen lo poco que puedan tener.
  • El extraño ser de otro planeta. Hubo un día que mi conductor se perdió y aparecimos en un lugar remoto, más si cabe, de la estepa mongola. Nymaa preguntó a una familia que nunca habían hospedado a un extranjero y nunca olvidaré la reacción de uno de sus hijos al verme bajar de la furgoneta con mi barba, mis ropas y mis gafas. Aquel día sin duda fui un extraterrestre.
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  • Y por último… Vive y disfruta Mongolia. Atrévete a cabalgar por la estepa, trata de entablar conversación con los nómadas aunque no hablen tu idioma, observa la fauna salvaje, prueba la gastronomía, ayuda en lo posible a las familias con las que te hospedes, olvídate del móvil y siéntete libre en un país único en el mundo.
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